martes, 14 de abril de 2009

Es un No-Es

Mientras miraba por la ventana de Bangladesh perdido en mis pensamientos, siguiendo a Miles en los parlantes y a Bowie en aquel laberinto de calles y gente, de repente un chico muy cabezón se sentó en la butaca de enfrente (si, Bangladesh tiene BUTACAS, no sillas). El niño era tan cabezón que se lo confundía a simple vista con una mesa con pantalones, para colmo miraba fijo y ladeaba la cabeza, dando el efecto de que todo lo que estuviese apoyado ahí arriba se iba a caer de inmediato.
Comencé a mirar al rededor a ver de donde, o de quién podría haber salido: Hacia el norte, ubicándose en la zona de los vapores etilicos, estaba Víctor apoyado en la barra o discutiendo con su mano, El barman (Randall Sangario creo que se llama) limpiando obsesivamente una de los porrones que hace instantes estaba en la mano de Víctor, así que de ahí no podía venir: era una zona poco probable para la gestación y ubicación de menores. Por otro lado, más hacia el rincón, estaba el sector de los humos de tabaco y de las pilas y pilas de libros. Ese páramo tenia fama de misterioso, ya que no eran pocas las cosas y personas perdidas, y de vez en cuando encontradas por alli. Así que el niño (si se lo puede llamar así. Creo que Coso seria mas apropiado), podría tanto venir de ahí, como no venir de ahí.
Molesto, por las pocas respuestas de mi investigación, mire al niño y le pregunte que quería, si venía en paz, o si quería que lo llevara con nuestro líder (supongo que sería Randall, ya que era el encargado del bar. Pero qué sé yo, además parecían demasiado ocupados en demostrarle a la mano de Víctor que no era posible convertir un porrón de cerveza en una bañera portátil). A mi pregunta, el niño balbuceo un algo... no entendí que, pero no me moleste en preguntarle porque me llamó la atención algo que tenía entre las manos. Era como una plastilina negra, pero brillante. Que él dejaba derramarse, o caerse entre una mano y la otra. Finalmente, mientras amazaba esa cosa el niño me miro, y sonrió. Apretó las manos con mucho cariño y comenzó a caminar hacia mi lado con aire cómplice. Se sentó, miro en derredor con aire preocupado y mientras, arranco un pedazo de la cosa esa y se puso a masticarlo con deleite o asco. Yo no podía sacar la vista de su boca, eso que estaba masticando se le chorreaba en hilos negros por costado de la boca hasta caer al suelo. Algunas gotas terminaban haciendo un agujero en el piso y curiosamente otras caían, se estampaban contra el piso, y al instante formaban un soldadito de plomo.
El dijo que muy pronto llegaría su madre y tendría que irse, se saco la masa ensalivada de la boca, la dejó sobre la mesa y me preguntó si la quería.
Yo no sabía, no entendía que era así que se lo pregunte. El niño puso esa cosa frente a mi, levantó la mirada y con ojos misteriosos me dijo que era un ''No-es'', la única sustancia del mundo que era lo que uno no quería que fuese.
Y así fue, esa masa salivosa no era algo que yo me quisiera llevar así que de repente me empezó a parecer algo que me encantaría llevarme, no lo podía evitar porque, había algo en ese brillo, en la forma en la que la saliva le chorreaba y goteaba hasta el piso, que empezó a parecerme genial. Sin pensarlo revise en mis bolsillos y le pague encantado al niño dos palitos de la selva, nos saludamos y vi como el niño se alejaba, llegaba a la puerta del bar y se iba derechito hacia la calle.
Ya más tranquilo pero muerto de curiosidad, apure mi cerveza, abrí las cortinas para que entrara mas luz y pudiera ver mejor mi recién adquirido ''No-es''. Cuando le pegó la luz del sol, de pronto comencé a verlo raro, me causaba algo de decepción. Al final no era tan interesante como creía, me parecía que era lo más fofo y aburrido que había visto en toda mi vida.

Así que sintiéndome totalmente engañado deje el esperpento donde estaba, me levante de la mesa y me fui a la barra. Le pedí a Randall otra pinta, le comente mi caso, como un niño me había estafado mis dos palitos de la selva.
Termine mi cerveza pague y me fui para mi casa, al día siguiente salia para Córdoba muy temprano.

Dos años después me llego una carta de Randall en la que me contaba cuánto le había costado encontrarme, me preguntaba cómo estaba... y me agradecia. Me conto que aquel ''No-Es'' termino convirtiéndose en una de las distintivas del bar Bangladesh: Enmarcado en un honorable lugar cerca de la barra, permanecia cubierto por una gruesa tela la mayoría del tiempo, hasta que algún cliente pagaba sus 5 pesos y se dignaba a verlo.

Living Room

Estaba comiendo en mi comedor y me puse a pensar... ¿que pasaria si me viera obligado a pasar el resto de mi vida atrapado en esta habitacion?, que cosas empezarian a gastarse y a pudrirse, o cuales empezarian a agotarse.
Luego pense que seria muy irónico terminar encerrado de por vida en mi Living Room, si tiene ese nombre supuestamente me tendría que permitir vivir toda mi vida... entonces las cosas que estuvieran ahi tendrian que ser eternas o renovarse constantemente, a medida que las fuera usando, cosa que me permitiesen subsistir... al menos fisicamente bien (mi estado mental ya seria otro tema). Creo que lo mejor seria que cuando comiese una manzana, a medida de que la fuera mordiendo y tragando, la manzana se fuera regenerando. Mismo con el agua, lapices, etc.

Creo que no pararia de dibujar y redibujar las paredes, llenandolas de lugares, o de ideas o de escritos.
Creo que el sillon y el equipo de musica serian por lejos mis mejores amigos.
Creo que empezaria a pensar en mi mismo como un grupo de personas, dependiendo en que lugar de la habitacion estoy (o incluso de la mesa).
Creo que seria el Rey, la corte, los subditos, los esclavos , los animales, de vez en cuando alguna que otra planta.




y creo que llegaria un momento en el que seria dios....
y ahi ya si que no podria salir de ese cuarto.

sábado, 11 de abril de 2009

Bangladesh.

Bangladesh surge generalmente entre nieblas, uno va caminando poco a poco en medio de calles angostas y abarrotadas de gente que despide olor a humedad y pasto recien cortado. Uno termina de salir de ese laverinto digno de Bowie y se aparece frente a una puerta de madera negra, toda desvencijada y llena de calcamonias de marcas de tabacos importados y de viejas bandas de jazz.

Adentro es un mundo aparte, en donde la identidad del viejo bar esta dada por las volutas de humo que despide la gente. Por la forma en que sus curvas y contracurvas toman los reflejos violetas de las luces de neon, y van creando formas de angeles, de antiguos amores y de caricias, que te rodean a medida que vas caminando hacia la barra.
Alli el barman sonrie esquivando el arrugado trozo de papel dibujado que Victor insiste en refregarle en la cara. Lo mira lleno de fastidio, arrugando la frente calva, como si estuviera harto de cada idiota que viene a preguntar acerca de los whereabouts de cada persona.
Victor ni se da por enterado y mira a la botella semi llena que gotea sobre sus propios zapatos. Lo que victor le muestra es una foto suya, supongo que esta bastante ebrio, pero voy a dejarlo tranquilo mientras el barman lo zamarrea y lo hecha.
Adentro la gente sigue sumergida en la música que golpea y retumba con un ritmo laconico y ya... sinceramente no se que más decir de Bangladesh.

domingo, 8 de marzo de 2009

DENSA

Tantas personas viajaban con nosotros que era casi imposible respirar adentro del omni bus, vos intentabas abrir una ventana mientras yo discutia con el chofer, y una señora mayor hablaba sin parar acerca de las calamidades del clima y de como la afectaban a su edad.
Mas tarde una ya vez abiertas todas las ventantas, lo que le daba al micro cierto aire de ala delta, me sente agotado por la discucion y tuve la desagradable sorpresa de notar que me habia sentado al lado de esta vieja. Me miraba con una semisonrisa, que marcaba aun más las arrugas que tenia diseminadas al rededor de la cara, como si estuviese esperando el momento preciso para empezar a hablar. Yo amague, intente disimuladamente levantarme, pero la golpee sin querer y sin que lo pudiera evitar me salio un 'disculpe', gire la cabeza y vi como se extendia la sonrisa, como acomodaba su dentadura postiza.
Estaba lista para vomitarme toda su vida, asi que cuando abrio la boca y salio la primera bocanada de aire, supe que mi intento de fuga habia sido magistralmente anulado.

martes, 3 de marzo de 2009

Denso

En realidad las costillas no protegen el corazon sino que encierran el alma, sabian?.

En realidad en condiciones de presión y temperatura normales, toda realidad es poco común.

En realidad, debajo del vago que duerme en la esquina hay una puerta que oculta una central telefónica.

En realidad, creo que cada vez que uno escribe una palabra es como si uno empujase una persona más, adentro de un colectivo que avanza repleto de gente por la avenida callao.
Justamente este colectivo era el que en el mes pasado, habiamos subido para ir al jardin. Ese mismo que tardó bastante más de lo normal en llegar; pero que curiosamente, una vez que llegamos nos importo bastante poco el acento del conductor y lo perdonamos igual, porque vimos que el jardin era bastante más grande de lo que podiamos llegar a recordar. Asi que, sin pensarlo demasiado (lo pensamos. la medida justa como para pensarlo, pero justo como para pensarlo sin darnos cuenta de que lo estabamos pensado), comenzamos a caminar por ese jardin que tanto solía gustarte los miercoles por la tarde, un poco más los jueves entre las 5 y las 7 y media, y los viernes que estabamos justamente enamorados.

Mientras ibamos caminando oliamos a sueño, como si alguno de los dos ya recordara ese momento de alguna duermevela medio precisa, pero como en realidad nos parecía una sensación bastante placentera nos dejamos fluir, como si estuvieramos en condiciones normales de presión y temperatura. Fue en ese momento cuando te frenaste y ladeaste la cabeza como siempre habías hecho, me miraste y me preguntaste porqué había tenido que moverme tantas veces hacia adelante. Yo reí bastante, vos me enjuagaste una lágrima de esas que siempre me salian cuando reía, y la tiraste a una montañita de polvo que ya habías hecho hacia par de minutos, y nos venía siguiendo como si estuviera con hambre. Francamente no lo entendi muy bien pero me dijiste que era la mejor forma de sembrar un árbol.

Y mientras que, sin que nos dieramos mucha cuenta, la lágrima iniciaba su descenso hacia la mística linea a, yo no pude resistir la tentación, me resque las costillas como si algo me picara adentro pero no supiera muy bien donde, y recordé un triciclo con forma de moto que tenía guardado por algun lado. Nos subimos y a partir de ese momento fue que el viaje comenzó a avanzar en linea recta como este relato.

Tardamos unas dos horas en llegar y notar que las cosas que ibamos pasando no pasaban, sino que se aplanaban y archivaban en libros que tenias para ese fin en nuestra casa. Nos abrieron la puerta con la mayor pleitesía, como si nos estuvieran pidiendo un cafe con leche, ingresamos e hicimos el check in sentados desde unos sillones de cuero verde muy muy mullidos. Supongo que a partir de entonces yo o vos nos quedamos dormidos y, no recuerdo muy bien cuando, me desperté por el ruido de mis lentes al caerse porque Alicia tironeaba del bolsillo de mi saco. Ella se disculpo diciendo que buscaba un lugar para poder llamar por telefono para volver a su casa. Asi que nos levantamos preocupados por el tiempo que hubiese pasado, y mientras yo miraba mi reloj de pulsera en la pared, y vos abanzabas por el pasillo con los pasaportes en mano llegamos al andén, donde nos recibió un guarda con esos trajes rusticos de color rojo y acento extranjero. Tomó nuestros boletos y con mirada atenta se los entrego al gato que llevaba en su hombro. Este, con una mirada calculadora los examino, dictamino su autenticidad y de un zarpazo los corto al medio dandonos una mitad y guardando la otra en su jacket. Fue entonces cuando nos relajamos realmente, yo prendi un cigarrillo y vos apagaste uno que ya habias prendido hacia un par de dias. Pasaron un par de minutos y mientras el guarda se ponia un par de guantes de ingeniero naval, vimos entrar en la plataforma 8, un largo colectivo que avanzaba repleto de personas.

si alguno termino de leerlo gracias y lo felicito por la paciencia.

lunes, 2 de marzo de 2009

como?

Como?

Como sentir como expresar como poder comunicarme con esto que no puedo nombrar aun pero sin embargo sé que esta...
Estas ahí no lo niegues, no lo eludas, porque por más profundo que entierres ese sentimiento poco a poco presiona para salir... yo no quiero que tenga que salir, yo quiero buscarlo y tender una mano para darle una opción, una salida gentil

Como componer? como escribir? como sentir?

como describir el sol cuando amanece? o como componerlo para que valga la pena su expresión?...... ese es el problema, no es una cuestión de elegir las palabras.... el problema es como sentir ese sol.... entender como lo siento yo, para que valga la pena ser descrito... por eso que quiero conectarme mas.

Entonces... que siento ahora? que aire me impulsa a describir esto... entonces, que salga:

Es una marea azul, profunda como las edades que resuena y remueve todo.
que a través de miles de años ha crecido y decrecido pulsando y luchando.
Irguiéndose y comprimiéndose en torno a su propia voluntad.
Como si se tratase de algo vivo, pero aletargado.
Como un resuello de paz, con sabor salado y aire a viejo.
Como la mano de un hombre grande, callosa por trabajar la tierra, pero que presupone e imagina a una sonrisa cálida.
Como un amor antiguo que ya no se separa de la realidad,
Como un licor dulce y fuerte que sube desde la garganta hasta la parte superior de la nariz.
Como dos amantes cíclicos, que bailan perfilándose hacia un eje.


Como el aire, que rodea y acaricia, legando con susurros sentimientos que creías olvidados, caricias de tiempos pasados que aun reconoces por su aroma a tierra y polvo.
De una tierra lejana cubierta de verde, donde solías caminar bajo los cielos cubiertos de barcos que transitaban desde la ciudad hasta el imperio del mar.
Como el mar mismo, que te llamaba por las noches y te desvelaba, te convocaba junto a él para susurrar antiguas letras a través las gaviotas.
Como la arena que recubre la playa, el tiempo que recubre las hojas de los libros, añadiéndole capa tras capa de sabor, de elementos, de madurez.
Como la manzana madura que añeja y produce el licor, que conecta a los hombres, los separa, los eleva, los destruye todo a una misma vez, todo a una misma voz.
Como la voz de una bailarina, que teje en torno a un eje el pulso de su baile.
Como la tierra misma responde a este pulso y lo marca a fuego en la carne de los hombres, y los hombres lo marcan en la tierra con el pulso de sus arados.
Como una extensa pradera, de pastos de cobre donde reposan los hombres surgidos de la ceniza, y cielos de turquesa donde se extienden los mares de un verde profundo,
allí donde crecen de la tierra molinos de viento. Por esos campos salías a caminar, a deambular. Entre girasoles de fuego y oro y piedras de caliza y hueso.
Como la sangre que grita y se quiebra ya seca, y concentra toda la fuerza de su dueño.
Como gritarle entre llantos, un te amo, a una sorda muñeca de porcelana
Como llorarle un poema a una bata de baño?.... ya se me torna cómico esto.....

Hambre, sangre y hombre son uno mismo, una trinidad indivisible en la que no hay principio ni fin. No hay maestro ni dueño todo se es al mismo tiempo, en un instante que no soy capaz de comprender, pero si de sentir.
Porque mi hambre y mi sangre son mis letras, que me revelan mi propia humanidad.

lunes, 16 de febrero de 2009

Soldaditos de plomo

Como un sueño. entre varias voces que se alzan llenas de acentos extraños una persona avanza indudablemente, con sus peculiares y firmes pasos a traves de una serie de casonas viejas de las zonas mas pobres de la ciudad.
Parece distraido, justamente como en un sueño, como si mirara algo mas que no necesariamente esta a la vista. Paso a paso con su mirada elevada y sus ojos entrecerrados, llega a una esquina poco iluminada, dejando atras a la gente que a duras penas logra esquivar.
Entonces lentamente se detiene, y lentamente levanta su mano izquierda. Mira la hora, y sonrie. Una sonrisa bastante afilada, bajo unos lentes de sol redondos como los que solia usar Lennon. Es entonces cuando de pronto se prenden las farolas de toda la cuadra, cuando todas las puertas de todas las casas de la cuadra se abren al mismo tiempo, se abren con el aroma propio de las puertas de madera oscura y pesada que suele haber en las casas antiguas y bañan la calle con la oscuridad que se derrama desde el interior. Y desde esta sombra liquida comienzan a levantarse y formarse unos escarabajos, montados por soldaditos de plomo.
Comienzan a marchar filas y filas de soldaditos de plomo, avanzan al ritmo de las marchas que tocan con tambores y trompetas y no se detienen hasta caer en la vereda, que continua hasta perderse en un supuesto final. EL hombre detenido en la esquina mira hacia arriba , y pide que no me olvide de describir estos soldaditos, en especial los tambores, porque es importante tenerlos en mente para comprender un poco mas el entorno que estamos describiendo. Se trata de soldaditos de plomo, granaderos pintados de un color rojo vino, que montan escarabajos que tienen atado un tambor al menos 4 veces mas grandes que su tamaño. Por cada escarabajo hay 3 soldaditos, uno a modo de jinete y dos que se paran a cada lado del tambor y van marcando el ritmo. Cada escarabajo esta escoltado por cuatro lanceros en la vanguardia, flanqueado por dos sobrios sacerdotes (por supuesto que de plomo) y, final cerrando el pequeño peloton, 6 ballesteros cubiertos por grandes cascos llenos de plumas.