Mariano Otamendi
miércoles 21 de diciembre de 2011
Almachucada
miércoles 19 de octubre de 2011
Cursi
Dame un poco mas de corazón,
dame una buena razon
solo un poco más de coraje,
así me saco este bagaje
y quizás enmiende mi vida, en una sola movida.
Quizás sepa como acostarme temprano, como limpiarme las manos,
como decirle te amo, a la persona que amo,
como recordar tu cumpleaños y evitar hacerte daño.
Como acariciar tu cabeza, y dejar limpia la mesa
como salir de mi casa, sin golpear fuerte la puerta
como dejar mi pieza, ordenada y sin olor a tristeza.
Y ahi mirarte a los ojos, y verte un poco más contenta.
miércoles 14 de septiembre de 2011
Amanece
sábado 3 de septiembre de 2011
James Bond.
“...5-4-3-2-1 PAM!!!..
Explotó y salió volando, pero por suerte en la explosión se le quedaron pedacitos de la cosa de metal pegadas en el culo y le funcionaban como flaps. A mitad de la parábola, la mitad descendiente, se dio cuenta de que si se tiraba un pedo podía timonear en el aire con estos flaps anales. Así pudo llegar sano y salvo a Timboctú. Así de grosso era James Bond...”
El Zorro apagó la tele y miró al Tejón. El Tejón miró a la Salamandra. Dormía... zarpado como dormía, zarpada forma de decir esta peli es un bodoque. La noche era una mierda, llovía que daba calambre. La peli era una mierda, y era la única que zafaba de las quedaban en la tele. El Zorro puteaba, la salamandra dormía... y el tejón... si, el Tejón se levantó. Seguro, contento y feliz. Esta era su noche. Apago la luz, fue a su cuarto, puso el sillón justito delante de la tele, aclaro su garganta. Se sentó y empezó a leer.
3 días, 28 horas, 12 minutos y 32 segundos después, el Tejón terminó de leer “La Guerra y la Paz”, estaba prácticamente ciego... pero se lo sabía de memoria así que no fue mucha complicación. Delante de él, la Salamandra durmió sin parar, salió sin secuelas, pero el Zorro.... bueno, el Zorro no quedó muy bien luego de esa experiencia. Ya no fue el mismo, Odiaba a la novela decimonónica, odiaba al Smirnoff, odiaba al Kremlin, Turgénev era un romantico simpatico así que no era romántico, Sharapoba le parecia horrible, y las TATU inescuchables. Odiaba a Tarkovsky por volado, odiaba el Sputnik, odiaba a Stanislavsky por racionalista.
Y quería de todo corazón ... a James Bond.
miércoles 24 de agosto de 2011
18 de junio de 2011.
Cuando uno canta, cuando uno habla
liberado al aire
liberando la palabra
surge la verdad,
surge un momento de intimidad
que se quiebra en la vibra
que se siente el hacer
que se marca en el saba
en el paso del tiempo en torno a la inspiración
que se percibe en la creacion
de una visión
de una percepcion
que se va hilando
a medida que el poeta va narrando
que se siente en el pecho
como una cancion, como un hecho
es una sensacion de espejo
de ver la realidad con un nuevo reflejo
que nos devela el dejo,
la permanencia de dios
en un suspiro
en un eco
en una caricia
en una mirada
que anhelo y extraño
HEY
Hey vos que estas caminando y caminando
que andas llevando y arrastrando
esos pensamientos en las manos
en la mirada
en la noche
a vos que resonas la vivencia de una antigua existencia
que contemplas los agujeros
como continuaciones y expiraciones
llenas de falencias
llenas de viveros
repletos
de árboles que crecen y crecen
que piensan
que se mecen y alimentan
que quizas lleguen a sonreir.
Despues de todo... todo es posible
dentro de todo.
Sal Colleman y las cuatro lineas coherentes.
4 lineas coherentes que se tiene en cuenta al leer el texto:
Linea de las amapolas: que refiere a la concensacion de estimulos que despierta el texto en el actor.
Linea de las sutilezas: que refiere a los matices que genera el actor al respirar mientras recita el texto.
Lienea de las emociones:que refiere a la enegia total encauzada por el actor mientras coquetea con el conflicto.
Linea espacio-temporal: que refiere al tiempo y espacio, tal como lo genera el actor a medida que recita el texto.
El actor es como un totem, como un faro que atrae, encauza y condesa existencias dentro de su cuerpo. Como una especie de médium que permite posiblidades. Como un adaptador de corriente de dos patas redondas a tres patas chatas.
Desafortunadamente, tanto caos, tanta energia manejada cotidianamente, provoca un gran desgaste en el actor medio. A menos que cuente con un entrenamiento estricto y una dieta balanceada, el sacrificio emocional al que se somete el actor al controlar tanta energía puede resultar fatal, desarrollando apoplejías, embolsamientos y deportaciones astrales en el actor. Se han reportado casos agudos, en el que los actores terminan fundiéndose con la misma actuación desenfrenada convirtiéndose en un “no-es”.
Sal Colleman era un tipo que poco entendía de pequeñeces. A duras penas le gustaba y entretenía la cocina o la música. Apenas entendía lo que era manejar un helicóptero los domingos por la tarde. O seguir las 4 lineas.
Pero lo que si le gustaba a Sal Colleman era sentarse adentro de una palangana y jugar al dígalo con mímica. Era un experto en imitar películas dentro de su palangana naranja. Era común encontrarlo los miércoles por la noche en el bar de Mikey Gonzales, allí por la avenida Corrientes. Y competir toda la noche, interpretando películas expresionistas, neorrealistas, e incluso del dogma 95. ¡Y las caras!, las caras del público al comprender casi al instante, qué película estaba haciendo Sal, son algo que nunca podre olvidar.