jueves, 25 de febrero de 2010

E

Una de las consideraciones que tome cuando estaba a punto de salir de viaje fue si debia o no avisarles hacia donde iba, hacia donde se dirigia el colectivo que pensaba tomar y donde pensaba terminar ese dia. Desafortunadamente yo no lo sabia, asi que era un poco azaroso lo que podia llegar a dejar detras mio que diera cuenta de mis porques, o dondes.
Asi que decidi irme sin mas. Agarre las llaves del auto, los discos de pink floyd, y sali de mi casa.
Tenia 13 años. Tenia 4000 pesos. Tenia infinitas ideas.

Prendi el motor, y con en esa misma accion puse mi cerebro en una especie de hibernacion, enterre mi logica y me deje llevar. Usaba los cambios de tempo de los cds para doblar hacia la izquierda o a la derecha, simplemente me dejaba arrastrar por una corriente que no podia ver, pero si sentir. Con eso me alcanzaba, me sumergia en un universo de tranquilidad y sabia que simplemente todo iba a estar bien.

Dos dias despues amaneci en un hostel en medio de un pueblito chico bañado por los ocres. Me incorpore, me puse las zapatillas y sali de mi habitacion como si recien hubiera despertado despues de años de dormir. Sinceramente no sabia donde estaba pero continuaba con mi estado de animo asi que no tenia miedo. Casi no habia gastado dinero, mi celular no habia sonado. No estaba lastimado. Todo simplemente iba perfecto.
Me sente en la cocina del hostel y Alejandra me preparo un desayuno. Sabia que se llamaba asi pero no sabia porque, supongo que me lo habria dicho la noche anterior o algo asi.
Pague la noche, me subi a mi auto y me arrepenti. Agarre los cigarrillos que habia dejado en la guantera y preferi caminar y salir a pasear por el pueblo.

Dos dias despues me levante en una estacion. Llovia y hacia frio, el auto estaba cerca, cubierto de polvo y por el olor de mi ropa parecia que habia estado ahi hacia decadas.

Dos dias despues me levante en el auto. El celular lo habia perdido asi que no me importaba demasiado si alguien me iba a buscar, o si alguien se iba a preocupar por mi, porque de todas maneras no tenia forma de comprobarlo.

Tres dias despues me desperte en mi cama. A mi lado estaban mis viejos, como dos pilares. Mi cara me dolia por los golpes que me habian dado. Mis pies me dolian, cuando los vi estaban como si hubiese caminado dias y dias a traves de espinas o algo asi... pero yo no estaba ahi. Mire a mis padres, que gesticulaban y se quejaban o algo asi. Pero.... no sé, me sentia fuera de lugar, como si hablase otro idioma o lo que ellos dijeran careciera de importancia. Me di vuelta en la cama, me tape y segui durmiendo. Algo me golpeo en la cabeza.

Dos dias despues me desperte. Estaba en un hospital.

4 comentarios:

themanoutside dijo...

Tu forma de soltarlo todo se pone interesante. Estás experimentando un poco? como llevas a Bukowski? un saludo.

themanoutside dijo...

Deberías leer La senda del perdedor y Cartero. Luego Factótum(aunque es un poco más denso), Mujeres, Hollywood, y bueno...ya ke estamos echale un vistazo a John Fante. La hermandad de la uva es una de sus mejores novelas, en mi humilde opinion. Tambien es realismo sucio, como lo llaman. Cuidate.

themanoutside dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...
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