jueves, 11 de noviembre de 2010

Quemadura de lengua.

Cuando le preguntamos a la Salamandra si alguna vez se habia quemado la lengua nos miró con ternura. Nos tomó de la mano, nos llevó al living y se sentó en un cómodo sillón. Tomó un libro, y palmeándose la rodilla, nos sentó a upa. Entonces nos leyó "Caperucita Roja", "Peter Pan", y "Hansel y Gretel". Luego, a eso de las cuatro y media, cerró el libro y nos mandó a la cocina a tomar la leche con vainillas y tostadas.

En la cocina estaba el Tejón, concentrado leyendo a Tolstoi. Mientras comiamos las vainillas nos contó que se habia quemado varias veces la lengua, con los licuados de decotazepar y pizzas del Güerrin sobre todo, pero que mejor le preguntara al Zorro.

El Zorro se había quemado una vez la lengua por discutir con sus amigos. Estaba convencido de que el fuego, cuando estaba en ciertas tonalidades de azul, tenía sabor a arándanos. Sus amigos le dijeron "niennnnpedo", el zorro se ofendió porque no le creían y todos juntos salieron corriendo a la cocina.
Despegaron el horno de la pared, prendieron una hornalla, trajeron unas banquetas y se acomodaron como si fuera un anfiteatro alrededor del zorro y el horno. Llegó más gente, y atrás de ellos, los vendedores de pochoclo, de cerveza y de Coca Cola.
Como jurado estaban la Salamandra, debido a su doctorado en fuego y sus propiedades misticas; la Vecina de al Lado, por su profundo conocimiento en el arte culinario, particularmente en la elaboracion de tortas con arándanos; y finalmente, un Linyera que agarraron en la esquina, que oficiaba de juez neutral, objetivo y desinteresado.
Y así una vez aclarados los roles, el Zorro puso al máximo el fuego, lo olisqueó un poco como si catara un vino, sacó la lengua y le pego un lenguetazo furioso a la chapita de la hornalla.

A continuacion seleccionamos algunas frases que dijeron los jueces:
  1. Según la Salamandra: "... un increible demostración de lo que puede ser un kamikaze hogareño..."
  2. Según la Vecina: "... corriendo al hospital del quemado para que le salvaran la jeta al inconciente éste. Decí que tenía a mano el matafuego que si no..."
  3. Según el Linyera: "... Nietzche mirando a Dionisio, era un poroto al lado de esto".
A pesar de todo, el fallo del jurado fue unánime. Confirmaron que el zorro era un tremendo pelotudo.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Mefistófeles

Un domingo a la noche termino de leer "Fausto" y ya para la mañana del lunes, la Salamandra salió al supermercado del chino a comprar un par de barritas de azufre, un marcador rojo y 3 alfajores, por si le agarraba hambre mientras hacia su propio intento de convocar al demonio.

Dos horas después, la salamandra le estaba sirviendo un mate cocido con edulcorante a Mefistófeles, mientras regateaba por el precio de su alma. El tema era que ella quería la inmortalidad, quería las 3 dosis de Decotazepar destilado, con los 6 meses gratis de Direct Tv y llamadas locales ilimitadas. Pero no quería que le cobrara el IVA porque era un afano. Mefistófeles argumentaba que le era imposible, él tenía que rendir cuentas a los de abajo y estaba atado de manos. Se disculpo, "soy un empleado público, flaco" le dijo y luego puso cara de situación, como si comprendiera. Pero el IVA lo tenia que cobrar igual.

Cuestión que estaban así, en pleno tira y afloje, que te firmo, que no te firno...cuando tocaron el timbre. Alguien abrió (casi seguro el Tejón), y al toque entraron al living dos agentes de aduana.
Miraron a la Salamandra, miraron al demonio. Ambos se hicieron los giles, mientras la salamandra guardaba los frasquitos de decotazepar.

Los agentes sacaron un par de documentos y avanzaron. Llegaron hasta el sillón donde estaba sentado Mefistófeles, lo agarraron, lo esposaron y lo sacaron a patadas.

Aparentemente la salamandra no habia pagado el ingreso de aduana asi que Mefistófeles tenia quilombos con el visado. O en el camino del inframundo para capital no habia pagado los peajes. O algo asi.
De una forma u otra se llevaron preso al pobre demonio.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Analogias de Tejon

Una vez le dijeron de una vuelta, que un grupo de minero se habian quedado atrapados abajo la tierra por mas de dos meses. Y el tejon se imagino un frasco de conserva.
Le intentaron explicar que no era lo mismo, que cuando la gente pasa por situaciones limites, sufre alteraciones psiquicas, estres, deprecion y que eso no es joda... Pero el tejon solamente podia pensar en 20 o 30 pepinos, sumergidos en vinagre, todos apretados adentro del espacio minusculo del frasco de conserva.

2, 3, 4, 5

Se. las cosas andaban dificiles desde que habian vendido la licuadora. Mejor dicho "LA licuadora". El Zorro le hechaba la culpa al tejon, por no haber sido capaz de detenerlo en su ambicion. El tejon opinaba que las cosas eran asi desde que los tres se habian mudado juntos, que ya se venia ver. Y la salamandra seguia en coma, luego de tres semanas de inactividad.

Era la epoca dorada de los licuados, licuaban lo que veian y lo convertian en el mejor licuado que habia en la superficie de la tierra. Con la palanquita en 2, licuaban galletitas, con la palanquita en 3 licuaban baquelita, con la palanquita en 4 licuaban decotazepar en pildoras y se hacian esas bombas lisergicas que dejaban al tejon gruñendo como si estuviera poseso.
Pero, nunca habian llegado a la velocidad 5. Nunca habian cruzado el limite establecido por el manual. Hasta que un dia, armandose de valor, y viendo que era hora de cambiar el paradigma el zorro miro a sus amigos directamente a los ojos. Se calzo las gafas protectoras y corrio la palanquita hasta el numero 5. La licuadora parecio gruñir, como protestando por esa falta de pudor. Una gota de sudor corrio por la mejilla del zorro y se deslizo por su fino bigote. Mientras tanto, la salamandra metio dentro de la jarra de vidrio esmerilado, dos vasos de leche, tres cucharadas de azucar, un poco de miel, y finalmente.... la otra licuadora.
Era el licuado de los licuados. Era la obra maestra que superaba todos los licuados y los condensaba en uno. Se alejaron unos pasos y el zorro apreto el boton de "Power". Inmediatamente "LA licuadora" comenzo a girar a una velocidad vertiginosa, triturando absolutamente todo lo que habia dentro de su jarra hasta reducirlo a un liquido uniforme, de un misterioso y nebuloso color azul.
El zorro vio todo listo y solto el boton de power.... pero ya era demasiado tarde, la tension y la temperatura alcanzadas habian superado el punto critico y la licuadora estaba sobrepasando el limite. El liquido azul tornó en un tono verdoso fluorecente, la jarra comenzo a sacudirse como un trompo hasta que se rajó por la presion.
Segun los reportes de la policia local, cotejados con las mediciones de radiacion atmosfericas realizadas por la central Atucha 2, la licuadora estallo a las 2 y 43 de la tarde, desparramando por todo el barrio de caballito una nuve de licuado toxico que obligo a abandonar la zona... y vender la licuadora.

jueves, 12 de agosto de 2010

Zorro legal

Un zorro fuma pipas los jueves. Solo los jueves (si realmente quiere ser un zorro). Esta es una antigua y respetada ley desarrollada durante la presidencia de Hirigoyen que permite a esta raza diferenciarse de otras especies. La llamada “Ley Milton-Zarratea” establece que a lo largo de la semana los zorros tendrán un cronograma de distintas actividades, repartidas a diferentes horarios del día, a saber:


Jueves: 21.00 horas, pipa.

Viernes: 04.15 horas, programación en DOS.

Sábado: 17.00 horas, te.

Domingo: 11.13 horas, Terapia en Valdomero Robles.

Lunes: Libre

Martes: 12.58 horas, degustación de café.

Miércoles: 22.21 debate y rap.


Curiosamente esto planteó una ardua discusión en el congreso, durante un discurso de Alfonsina Storni en 1935. Según ella la ley era Inconstitucional, ya que atentaba y contradecía la “Ley Burruchaga-Bartoli”, que distingue a las salamandras de otras especies.

El encontronazo entre las dos leyes se daba entre el articulo 1ero de la “Ley Milton-Zarratea”, en donde se especifica la obligación de los zorros a fumar pipa; y el articulo 24 (inciso 12) de la ley Burruchaga-Bartoli que sostiene que las salamandras serian salamandras, si y solo si mantuvieran la capacidad de encender o apagar a voluntad, cualquier fuego o material ignífugo que tuviera al alcance de la vista.


Veamos de cerca el problema. Si un zorro y una salamandra, llegaran a encontrarse un jueves a las 21:00 horas, se produciria automáticamente una de dos posibilidades de riesgo:

La primera de ellas es que el zorro obligado a fumar, prende fuego su pipa. Si la salamandra se suma a esta ignición, ambas fuerzas se potencian provocando, en el peor de los casos, un incendio de la pipa del zorro. En este caso, el zorro no puede fumar su pipa en el periodo legislado y le será revocada su condición de zorro.


Existe otra posibilidad, con un grado mayor de riesgo. En esta segunda variable, ocurre que el zorro prende fuego su pipa pero la salamandra, manteniendo su otra obligación, lo apaga. Si esto sucede entraremos en una situación denominado “Paradoja de Galimberti”, según la cual, el zorro intenta prender un fuego que la salamandra apaga, que a su vez el zorro prende nuevamente y así hasta que ninguno pueda sostener la actitud que lo define como especie. El zorro no sera zorro y la salamandra no sera salamandra. Entonces ya no están obligados a ninguna conducta y decantan en la anarquía.


Deberán entonces ambos ser capturados por la fuerza publica y presentarse en la departamental de la municipalidad para que se le asigne otra especie que el juez de turno encuentre oportuna.


En la navidad de 1945, durante el brindis de nochebuena el general Juan Domingo Perón ordenó por arbitrariedad unánime, que el fuego de una pipa no seria fuego en tanto y en cuanto hubiera cerca una salamandra. Se finalizo de esta manera una larga época de conflictos y enfrentamientos entre zorros y salamandras.

Cocina Erotica

La salamandra seguía confusa. Al rededor suyo la cocina estaba toda revuelta, el colador dando vueltas por el ventilador, el destornillador mezclado con el exprimidor... todos los dor mezclados con otros dor. Se arremango el delantal, se saco los zapatos que chapoteaban en el suelo inundado y agarro la zopapa. Saco uno a uno los escalones de la cómoda y los uso como escalera para subirse a la mesada. Tiro el delantal contra una esquina, metio los zapatos adentro del ultimo cajon, y asi como estaba, se tiro de cabeza a la pileta de la bacha.

El zorro llego del kiosco, entro y la encontró así. Desnuda.

Y se le lleno el culo de preguntas.

Kiosco

El día de hoy el zorro llegaba tarde, tenia que haber ido a comprar cigarrillos, pero se perdió camino al kiosco. Resulta que a medida que se acercaba al kiosco, notaba que una voz particularmente conocida gritaba jerigonzas a la gente, buscando una especie de discurso imperativo, que la mayoría de los oyentes encontraba particularmente ofensiva. Tal fue así que para evitar ser visto en compañía de mala pinta, el zorro se dio media vuelta y enfilo para lo del tejon, a tomarse unos mates.