jueves, 14 de febrero de 2013
Recuerdos conocidos.
De cada dos personas que conozco solo a media reconozco . Porque lo que termino recordando es apenas una faceta, una esquina o una sonrisa,
y nunca el nombre, o el apodo.
A lo mejor una clavicula, o un movimiento en particular. Si tengo suerte una forma de acariciar, pero mas de eso no logro avanzar.
Pasa que me bloqueo al saludar y, encima justo despues del hola, el pensar qué voy a contestar, hacen que el nombre que me acaban de dar, termine por olvidar.
Ni me hablen de apellidos o de otros contenidos,
A duras penas me acuerdo,
De que capaz nos conocimos.
domingo, 10 de febrero de 2013
Round 2. Business is business.
Asi que, incapaz de controlar su empresa a voluntad, e incapaz de refrenar su voluntad de empresa, nuestro amigable anfibio busco nuevas fronteras.
Yoamco era la respuesta. Yoamco era la nueva importación de Salamandra.
La idea era relativamente simple, importacion directa de Mexico, de uno de sus mas respetables productos, la pasta dentrifica Yoamco cuya peculiaridad era que contaba con extracto de Peyote, asegurando de esta manera 12 horas de aliento fresco y neta psicodelia. Si a esto le sumabamos un 10% asegurado de decotazepar por pomo... buen, digamos que lavarte los dientes era un viaje.
En la reunion de prensa... bah, en el living charlando con el Zorro y el Tejon, la Salamandra les decia:
"Si Colgate con sus productos para la salud domina el Target de la familia burguesa de medio pelo, entonces yo voy a dominar la franja marginal y contracultural de los drogones, de los misticos y los pasados. Porque no por tripero van a tener un aliento a ceniza. No por flashero vas a tener caries".
Tres meses despues la Salamandra se presentaba ante los tribunales de Comodoro Py, los cargos amplios e iban desde narcotrafico, hasta demencia colectiva por negligencia. Segun la Salamandra era un terrible atropeyo a las pequeñas y medianas empresas, iniciado por la presion de las grandes corporaciones y los miembros de La Rural. Luego de un par de meses de largos testimonios y enfrentamientos orales y verbales... la salamandra quedo libre de pena y cargos ya que las leyes argentinas desgraciadamente (o afortunadamente), no aplican a animales.
domingo, 8 de julio de 2012
Más uno.
con gusto se paseaba,
con aire petulante,
recorriendo los estantes
y mirando hacia abajo.
con ganas masticaban sus tostadas,
sin saber quién arriba deambulaba.
sin provocar un sonido,
más que el grito de pavor
que emitieron los comensales al notar que,
entre la pava de té
y la mermelada
un gato los miraba
con desdén.
se relamió la pata,
bajo de la mesa y
se sentó en una silla chata.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Almachucada
miércoles, 19 de octubre de 2011
Cursi
Dame un poco mas de corazón,
dame una buena razon
solo un poco más de coraje,
así me saco este bagaje
y quizás enmiende mi vida, en una sola movida.
Quizás sepa como acostarme temprano, como limpiarme las manos,
como decirle te amo, a la persona que amo,
como recordar tu cumpleaños y evitar hacerte daño.
Como acariciar tu cabeza, y dejar limpia la mesa
como salir de mi casa, sin golpear fuerte la puerta
como dejar mi pieza, ordenada y sin olor a tristeza.
Y ahi mirarte a los ojos, y verte un poco más contenta.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Amanece
sábado, 3 de septiembre de 2011
James Bond.
“...5-4-3-2-1 PAM!!!..
Explotó y salió volando, pero por suerte en la explosión se le quedaron pedacitos de la cosa de metal pegadas en el culo y le funcionaban como flaps. A mitad de la parábola, la mitad descendiente, se dio cuenta de que si se tiraba un pedo podía timonear en el aire con estos flaps anales. Así pudo llegar sano y salvo a Timboctú. Así de grosso era James Bond...”
El Zorro apagó la tele y miró al Tejón. El Tejón miró a la Salamandra. Dormía... zarpado como dormía, zarpada forma de decir esta peli es un bodoque. La noche era una mierda, llovía que daba calambre. La peli era una mierda, y era la única que zafaba de las quedaban en la tele. El Zorro puteaba, la salamandra dormía... y el tejón... si, el Tejón se levantó. Seguro, contento y feliz. Esta era su noche. Apago la luz, fue a su cuarto, puso el sillón justito delante de la tele, aclaro su garganta. Se sentó y empezó a leer.
3 días, 28 horas, 12 minutos y 32 segundos después, el Tejón terminó de leer “La Guerra y la Paz”, estaba prácticamente ciego... pero se lo sabía de memoria así que no fue mucha complicación. Delante de él, la Salamandra durmió sin parar, salió sin secuelas, pero el Zorro.... bueno, el Zorro no quedó muy bien luego de esa experiencia. Ya no fue el mismo, Odiaba a la novela decimonónica, odiaba al Smirnoff, odiaba al Kremlin, Turgénev era un romantico simpatico así que no era romántico, Sharapoba le parecia horrible, y las TATU inescuchables. Odiaba a Tarkovsky por volado, odiaba el Sputnik, odiaba a Stanislavsky por racionalista.
Y quería de todo corazón ... a James Bond.